bombeo-CCRRA la subida en las tarifas eléctricas aplicada el pasado mes de agosto, debida a la reforma energética llevada a cabo por el gobierno, y a la aplicada posteriormente en octubre, correspondiente al último trimestre del año, hay que sumar la subida del 8% que empieza ya a anunciarse para el próximo mes de Enero de 2014.

El pasado 16 de Diciembre, Cinco Días publicaba el siguiente artículo sobre a qué es debida esta subida del 8%:

El pasado día 8, domingo, el mercado mayorista de la electricidad marcaba un máximo en más de una década:93,11 euros/MWh, una cotización que no se alcanzaba desde enero de 2002. Es la punta, por el momento, de la escalada de los precios energéticos que se vive desde principios de este mes, en que se han superando con creces los 80 euros/MWh y, en ciertas horas, los 100 euros/MWh.

 El hecho se produce en vísperas de la celebración Cesur, la subasta virtual prevista para el día 19,cuyo resultado determinará la tarifa de último recurso (TUR) del primer trimestre del año. El precio del contrato carga base de la Cesur de septiembre fue de 47,58 euros/MWh, mientras que los mercados de futuros para el primer trimestre del próximo año cotizan a 56 euros/MWh.

De ello se desprende un incremento del 17,7%, lo que estaría anticipando, según los expertos, una subida de la factura de la luz de entre el 7% y el 8%, (la mitad de aquel porcentaje) que se aplicaría automáticamente a la TUR a pertir del 1 de enero. A este incremento habría que añadir, el correspondiente a los peajes, la parte regulada del recibo con que se financia, entre otros, el déficit de la tarifa eléctrica y las primas de las renovables y supone la mitad del recibo de la luz. En enero, Industria está obligado a revisarlos, pues debe hacerlo una vez al año.

Pocos ponen en duda que, detrás de esta situación anómala de los precios, que se han duplicado respecto a diciembre de 2012, “está la sombra alargada de las grandes eléctricas”, indican en el sector. Además del beneficio de lograr una TUR elevada, las cinco compañías integradas en Unesa (Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, EDP España y Eon España) estarían tensando la cuerda ante las negociaciones con el Gobierno para lograr que el déficit de tarifa con el que se han encontrado este año (al menos, 3.600 millones de euros), pese a las promesas del Gobierno de que sería “residual”, se titulice en los mercados con el aval del Estado.

Las compañías atribuyen los altos precios del pool al anticiclón que está provocando una fuerte bajada de las temperaturas y la ausencia de viento (la eólica hace bajar el precio), lo que hace que el mercado recurra a las tecnologías más caras (las plantas de carbón o gas). Una explicación que no convence del todo. Para compensar la falta de viento, hay reservas hidráulicas suficientes, aseguran fuentes del sector, que se dicen sorprendidas de la indisposición de alguna central de carbón; de varias nucleares; de los problemas con el suministro de gas y con la interconexión con Portugal.

No deja de sorprender tampoco que se haya registrado récord en un día festivo (el domingo pasado) en que, pese al frío, el consumo baja.

Sea como fuere, dadas las cotizaciones de los mercados de futuro, los consumidores difícilmente se librarán de una fuerte subida de la luz en enero. Algo que el Ministerio de Industria no podrá evitar.

De ser así, las eléctricas estarían demostrando al Gobierno que la reforma eléctrica que, a bombo y platillo se anunció en julio, y en su mayor parte aún sin aplicar, ha sido un fracaso rotundo. Además de cerrarse el ejercicio con otro voluminoso déficit tarifario, pese a que el objetivo de la reforma es acabar con él, los consumidores verán incrementada su factura por los fuertes precios de la energía en España, que chocan con los del resto de países europeos, donde son un 20%inferior.

Siendo la subida de la TUR del 8%, la subida esperada para consumidores con otras tarifas de acceso como los regantes en agricultura, áreas verdes, zonas deportivas y campos de golf, es superior al 8%.

Habrá que esperar todavía unos días para conocer la subida definitiva y después a los cálculos estimados por las asociaciones de agricultores y de otros regantes para conocer como repercute finalmente esta nueva subida en la factura eléctrica de las instalaciones de riego, estimada ya en un 475% en los últimos 2 años (Fuente: ASAJA).